Return to Website

Foro de los CLPP Democracia Participativa y Protagonica

Bienvenido al foro del Organo Cogestionario municipal que se instalaron en las 336 Alcaldía del pais.Los Consejos Locales de Planificación Publica

Forum: Foro de los CLPP Democracia Participativa y Protagonica
Start a New Topic 
   Board|Threaded
Author
Comment
¿Qué entendemos por democracia participativa?

Una nueva democracia protagonizada por los ciudadanos como un paso adelante de la democracia representativa en su evolución natural como concepto perfectible.

La democracia representativa de los países avanzados, es un mecanismo exclusivo y excluyente, configurado por los partidos políticos y sus intereses sectoriales e ideológicos que llenan la escena político-institucional en la actualidad.

La democracia participativa no es la democracia directa. Los instrumentos de democracia directa, incorporados en algunos textos constitucionales, son mera demagogia, porque son escasos o impracticables. Se ejercen según la voluntad de los agentes de la democracia representativa.

Las leyes políticas en vigor son claro exponente de las reservas y desconfianzas de dichos agentes, convertidos en legisladores, contra medios de democracia directa que, de existir y funcionar, les obligarían a compartir sus competencias con los ciudadanos.

La democracia participativa implica fomentar las vías y los medios para convertir a los ciudadanos y sus grupos, en agentes políticos directos, al margen, pero junto a la acción política de los partidos políticos.

La democracia participativa es la conjunción de estas formas de democracia, lo que implica:

a) La limitación de la democracia representativa a sus justos límites para que no abuse de los mandatos populares.

b) El aumento de las condiciones de accesibilidad ciudadana y de sus esferas de actuación mediante procedimientos de democracia semidirecta con una base constitucional democrática.

c) La introducción progresiva de mecanismos de democracia directa aprovechando los avances de las tecnologías de la infocomunicación.

El problema de la democracia en los tiempos modernos, en que el milagro de las comunicaciones contribuye tanto a la divulgación del concepto como a su tergiversación, consiste en que sus detractores critican ese mecanismo de expresión y decisión acusándolo de no ser perfecto ni de acercarse siquiera a un grado respetable de perfección. Otros con propósitos malvados denominan democracia a diversos intentos de control o centralización del poder con el argumento de que velan por el bienestar de las masas.

El resultado es que palabras tan hermosas como compañero, camarada, patria, partido, democracia o participativa adopten con estas manipulaciones significados desagradables y contradictorios. Así el compañero se convierte en soplón, el camarada en vigilante, el partido en un todo político, la patria en Estado totalitario y la democracia en oclocracia.

Si nos hemos dejado robar algunas de ellas, no vamos a permitir que nos roben también el concepto intrínseco de un genuino gobierno del pueblo. Puede desalentarnos que mentes preclaras acepten situar la definición de democracia participativa al nivel de los gobernantes que intentan centralizar el poder, pero no podemos renunciar a esas dos palabras que describen en forma tan idónea la meta que perseguimos todos los demócratas.

La democracia no es una ideología sino un mecanismo al servicio de las ideologías como manifestación de la voluntad popular. Por lo tanto, no puede ser revolucionaria porque ello implica la imposición violenta o forzosa de un sector y sus soluciones sobre el todo nacional. No puede ser tampoco una burda dictadura de las mayorías porque tal sistema desconoce el derecho natural que sirve de base al consenso y la concordia que conforman a un régimen de derecho en cualquier democracia auténtica. No es la turba ni la aclamación en plaza pública con una pretendida participación directa de las masas a cada convocatoria del líder carismático, porque esa tumultuosa oclocracia fomenta una anarquía que conduce paradójicamente a la centralización del poder.

Por lo tanto, la democracia participativa dista de ser una dictadura de las mayorías, donde el pueblo o el líder que dice representarlo podrían tomar decisiones violatorias de los derechos humanos y las libertades fundamentales, con absoluto desprecio por el consenso y la concordia.

Harold Laski concibió al Estado como una corporación de servicio público y Maritain lo definió como “un instrumento al servicio del ciudadano, habilitado para hacer uso del poder y compuesto de expertos o especialistas en el orden y el bienestar públicos”. Con un Estado así concebido al servicio de los ciudadanos y de la nación es posible desarrollar la democracia, que es intrínsecamente perfectible, a grados crecientes de participación hasta desembocar en ese mecanismo idóneo que denominamos democracia participativa.

Una democracia participativa, además de pluralista y pluripartidista, exige un mecanismo de participación eficaz de toda la ciudadanía en las decisiones públicas. Este mecanismo es participativo únicamente si las decisiones así tomadas tienen carácter de mandato y se basan en el imperi

Email  
Get your own FREE Forum today! 
Report Content ·  · Online Photo Albums   Free Blogs   Free Web Tools   Cheap Domains 
powered by Powered by Bravenet bravenet.com